¿Le parecería loco si le dijera que puede obtener buenos resultados con sus errores? Porque con Scrum, si actuar con inteligencia y precaución puede ser así. No es vergüenza a nadie cometer errores: pueden ser fuentes de sabiduría y aprendizaje. El problema no está necesariamente en cometer errores, sino en cómo reaccionar. Es por eso que hoy te hablaremos sobre Scrum y los errores más comunes al usar este framework, esperando que puedas aprender de ellos.

1. Hacer todo «by the book«

No siempre hacer todo según el manual nos llevará a los resultados esperados. Sin enbargo solemos insistir en seguir determinados pasos, creyendo que los efectos serán los mismos que los que hicieron antes que nosotros. El problema es que el mundo empresarial no es una ciencia exacta, por eso debes tener en cuenta tu experiencia, así como tus demandas al iniciar cualquier proceso. No tiene sentido seguir la teoría al pie de la letra, ya que diferentes empresas tienen diferentes demandas después de todo.

Es por esta razón que Scrum, por ejemplo, es un framework que funciona tan fácilmente en diferentes áreas. Su versatilidad y adaptabilidad hacen que sea fácil de ajustar a cualquier necesidad, demostrando que no son reglas fijas las que te llevarán al éxito, sino la facilidad para reaccionar y adaptarse a diferentes planes. Es obvio que conocer la teoría de Scrum es fundamental, pero al final, obtendrás muchos más resultados si sabes adaptarla a tus necesidades en lugar de seguir sus conceptos como si fuera solo una lista de tareas pendientes.

Si está empezando ahora, invierta en adquirir experiencia. Si ya tiene experiencia, invierta en mejorarla. Tanto Scrum, OKR e Milestones deben ejecutarse teniendo en cuenta TU experiencia. Comprenda esto y vea cómo funcionan las cosas de manera más natural.

2. Implementar Scrum «a la vez»

Incluso las personas más experimentadas cometen errores a la hora de impulsar procesos que implican cambios y novedades. Todo lo nuevo puede traernos ilusión, resultados y optimismo, pero también puede confundirnos y llevarnos a malentendidos si no nos desempeñamos correctamente. No te preocupes: nadie nació sabiendo todo, por eso debemos invertir en nuestro proceso de aprendizaje.

Scrum no es diferente: comience poco a poco, vea qué funciona para usted y aprenda a implementar procesos con calma. A partir de ahí, cuando ya tengas la mínima experiencia con un equipo o dos, confía en tus conocimientos y empieza a difundir esa cultura. Para hacer las cosas bien, se requieren conocimientos mínimos. Así que invierte en mucho estudio antes de iniciar cualquier cambio: te dará seguridad y sabrás qué hacer.

3. No realizar los rituales de la metodología

En Scrum, nada sucede por casualidad. Sus rituales siguen esta misma lógica: existen para generar valor para sus entregas y hacer posible la mejora continua a través de sus ciclos iterativos.

Es a través de los Dailys, por ejemplo, que entendemos lo que está haciendo el equipo, obtenemos transparencia en la ejecución de tareas y sabemos si llegamos tarde, temprano o puntual. La Revisión nos muestra lo que hicimos durante el ciclo pasado, así como cómo, por qué y también cuáles fueron nuestros problemas. La Retrospectiva nos muestra cómo aprender Sprint, y la Planificación nos lleva a priorizar correctamente lo que se debe realizar.

Todo esto tiene su función, como se explicó anteriormente, y por tanto también tiene su valor. Es a través de estos eventos que entendemos en la práctica por qué son tan necesarios para que la metodología funcione. No olvide hacerlo por conveniencia, pero tampoco por obligación: deje espacio para que la metodología le muestre cómo hace que las cosas funcionen correctamente y coseche los resultados.

4. No promover feedbacks adecuados

El pilar de Scrum es la transparencia y el pilar de la transparencia es el diálogo. Cuando se trata de Scrum, otro de los errores más comunes es no alimentar este ciclo de diálogos. Los feedbacks son formas esenciales de transmitir información: señalan errores, aciertos e indican mejoras. Promuévalas constantemente como parte de la cultura de tu empresa: los proyectos suelen fracasar por falta de comunicación y los feedbacks son la forma ideal de abordar este problema.

Es por ello que son tan necesarios que deben ejecutarse correctamente, con empatía, paciencia, profesionalismo y objetividad. Debemos recordar que hay alguien del otro lado escuchando lo que estamos diciendo. Brinde comentarios negativos y críticas constructivas en privado, pero elogie en público.
Entender que este es un momento que debe basarse en el crecimiento profesional y del equipo, y no en motivos personales. Tanto al dar como al recibir un feedback, utilice ese momento como fuente de evolución.

 

5. Implementar la metodología, pero no transformar la cultura

Para funcionar, Scrum depende, sobre todo, de una cultura fuerte y sólida. Es fundamental que exista libertad entre los empleados, transparencia, diálogo constante y compromiso. Promova una cultura que alimente el deseo de todos de hacer lo mejor. No fomentar esto no solo compromete a Scrum, sino que es uno de los errores más comunes en cualquier tipo de gestión. Este consejo se aplica independientemente de la metodología: es un consejo de por vida.

Espero que este contenido te ayude tanto a identificar lo que estás haciendo mal, pero también a guiarte sobre cómo solucionarlo todo. Esta es una de las enseñanzas que nos brindan los Métodos Ágiles: cometer errores, pero aprender y corregir incluso más rápido que tu error.
Nadie es inmune a los errores: incluso las personas con experiencia con Scrum y Agile cometen errores, desde los más simples hasta los más peligrosos. Por eso es importante estar siempre abierto a las reflexiones. Nos permiten aprender de nuestros errores y, por extraño que parezca, obtener los mejores resultados de ellos.

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