Comenzamos a ejecutar la metodología en un solo equipo, del cual yo era Product Owner o el Propietario del Producto (PP), pero nuestro gran desafío era lograr la difusión de Scrum en toda la empresa. Éramos pequeños todavía, con solo cinco equipos contando veinte personas, pero ya veíamos la necesidad de un método de gestión eficiente. En consecuencia, decidimos iniciar nuestro viaje difundiendo la metodología Scrum en todo el negocio.
Dado que la empresa no era grande, todos ya sabían lo que estaba pasando en el equipo de Marketing y también se dieron cuenta de lo que es Scrum. Estábamos emocionados con lo que nos habíamos propuesto, por lo que el camino fue más fácil. Terminamos los dos primeros Sprints en el equipo de marketing, por lo que podríamos comenzar difundiendo el Scrum para el resto de nosotros.

Como empezamos

Invitamos al equipo de Marketing para que nos ayudara a difundir el contenido y hemos hecho nuestra primera formación, siguiendo la lógica de empezar con pequeños pasos, no solo presentándonos de repente.
Más allá de explicar los principales beneficios de Scrum, los roles, responsabilidades y la razón por la que nos propusimos implementarlo, insertamos una parte aún más rica en la capacitación. El equipo de Marketing ha mostrado su retroalimentación con la metodología. Un comentario real, de personas reales que ayudaron en nuestra tesis: lo que era importante para nosotros, ya que Scrum debe ser un cambio cultural.
Durante este camino, descubrimos una de las cosas más importantes  para difundir el Scrum, que hacia que el ciclo de Sprint funcionara bien: el trabajo del PP. El resultado de esta actividad es fundamental para que el ciclo funcione, por lo que debe realizarse con mucha dedicación. Es fundamental comprometerse con el backlog y estar comprometido con la metodología, porque contribuye mucho con el desempeño del equipo. Exactamente por eso, al estar cerca de esta función mostrada, uno de nuestros mayores logros.

Nuestros errores y aciertos

Comenzamos el ciclo en los dos equipos y vimos que los errores y fallas de cada uno eran realmente similares a los que ocurrieron en Marketing. Como resultado de esto comenzamos a notar algunos patrones sobre la dificultad para implementar la metodología. A pesar de estar todo mapeado, repetimos nuestra fórmula en los equipos restantes.
Con poco tiempo ya teníamos toda una empresa funcionando con la misma metodología, adaptada y difundida a las necesidades de cada persona.
Nuestros resultados también fueron los mismos: todavía no tenemos madurez y no pudimos entregar todas las tareas que no estaban 100% claras para todos y luego, no ejecutadas. Además de eso, algunos equipos tenían una gran demanda imprevista, cuyo compromiso de equipo terminó con el daño.

Recuerda: cada miembro del equipo tiene su propia visión

Todas las personas somos diferentes y cada quien tiene su propia percepción de la metodología, por lo que pronto nos dimos cuenta de que teníamos un Propietario de Producto no comprometido. Él no cumplía con el trabajo pendiente y, en consecuencia, confundía a todo el equipo con un impacto negativo en sus resultados. Las entregas no sucedieron y el caos del pasado volvió a estar presente.
Noté que para este PP, mantener el compromiso con la metodología era más difícil, y hoy ya entiendo que debía haber buscado comprender más la razón por la que los demás vieran tanto valor y él no. Intentamos involucrarlo de muchas maneras, pero sin éxito. En ese momento, difundir el Scrum era nuestro objetivo en la empresa. Por eso lo tuve claro: o seguimos la forma en que lo definimos o no estamos a la cultura del equipo.
Necesitaba tomar esta difícil decisión, además, este cambio debe ser cultural. La empresa necesita aclarar cuáles serian los comportamientos aceptados y también cuáles no serian tolerados. En nuestro caso, dejamos explícito que teníamos el compromiso con la metodología y la búsqueda de superarnos y ser mejores en cada nuevo ciclo desarrollando a las personas y también a los equipos.

Mejoras que ocurrieron difundiendo Scrum

La micro-gestión del pasado ya no existía: estábamos ejecutando nuestros ciclos de Sprint y mejorando cada uno nuevo. Arreglamos nuestros errores como Scrum Masters, acompañando a los propietarios de producto y dando el apoyo necesario a nuestros equipos. Hicimos capacitaciones constantes con todos, manteniendo nuestro compromiso.
Nuestros resultados mejoraron en gran medida y con éxito: de veinte personas pasamos a sesenta, solo en el primer año. El Scrum fue nuestra base, por esa razón vimos mucho valor en esta metodología y creemos que puede aprovechar mejor lo que tenemos. Ir por pasos y entender dónde íbamos bien, dónde podemos mejorar y, sobre todo saber dónde podíamos avanzar era el secreto para que todo funcionara.

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